CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Stories of the Persian WarsPublic
Página 91 de 202
Table of Contents

CAPÍTULO X. DE LA MARCHA DE JERJES.

Mientras permanecía allí, Artaquees, un persa de la casa real que había sido puesto al frente de la excavación del canal, enfermó y murió. Sobresalía en estatura entre todos los persas, pues le faltaban solo cinco dedos para alcanzar cinco codos de la medida real, y su voz superaba a la de los demás hombres. Por esta razón, el rey se afligió mucho por su muerte, lo enterró con gran honor y todo el ejército levantó un túmulo sobre su tumba. Más tarde, los habitantes de Acanto ofrecieron sacrificios a este hombre como a un héroe, habérselo ordenado así un oráculo.

En cuanto a los griegos que alimentaron al ejército y entretuvieron a Jerjes, quedaron sumidos en una gran pobreza, de modo que muchos de ellos se vieron obligados a abandonar sus hogares.

Porque cuando a los de Tasos, que tenían posesiones en el continente, se les ordenó alojar de ese modo al ejército de Jerjes, un cierto Antípatro, uno de los principales ciudadanos, que estaba a cargo del asunto, mostró que se habían gastado en la comida cuatro talentos de plata.

En otras ciudades también aquellos que tenían a su cargo esto hicieron el mismo cálculo. Y, en verdad, este banquete fue ordenado muchos días antes y era un asunto de no pequeña preparación.

The manner of it was this. So soon as they received the commandment from the heralds that were sent to give them warning, then the citizens set about grinding wheat and barley. This they did for many months. * Also they fatted beasts, finding the best that they could buy; * and they reared birds, both land-birds and water-birds, in buildings and ponds for the entertaining of the army. Also they prepared cups and bowls of gold and silver and all other things for the furniture of

91