aquellas partes constituyentes, sin las cuales no podría haber sido Ese Cuerpo mixto, puede decirse que no nos son Inútiles: y aunque la Tierra y el Agua no sean tan conspicuamente Operativas (tras la separación) como los otros tres Principios más activos, sin embargo, en este caso no estará de más recordar la afortunada Fábula de Menemio Agripa, acerca de la peligrosa Sedición de las Manos y las Piernas, y otras partes del Cuerpo más atareadas, contra el en apariencia inactivo Estómago.
Y a este caso también podemos aplicar no desatinadamente aquel razonamiento de un Apóstol, con otro propósito; > Si el Ojo dijere, porque no soy el Ojo, no soy del Cuerpo; ¿Por eso no es del Cuerpo? Si todo el Cuerpo fuese Ojo, ¿dónde estaría el Oído? Si todo fuese para oír, ¿dónde el olfato? En una palabra, puesto que la Tierra y el agua aparecen, tan clara y tan generalmente como los otros Principios tras la resolución de los Cuerpos, como los Ingredientes de los cuales están hechos;