Por este estado de la controversia, supongo que habréis de adivinar que no necesito ser tan absurdo como para negar que existen cuerpos tales como la Tierra, el Agua, el Azogue y el Azufre; pero considero que la Tierra y el Agua son partes componentes del Universo, o más bien del Globo Terrestre, y no de todos los cuerpos mixtos.
Y aunque no negaré categóricamente que a veces se pueda obtener ya sea mercurio fluido o una sustancia combustible de un mineral, o incluso de un metal; no obstante, no necesito conceder que ninguno de ellos sea un elemento en el sentido arriba declarado, tal como tendré ocasión de mostraros más adelante.
Para daros entonces una breve cuenta de los fundamentos en que intento basarme, debo deciros que, en asuntos de Filosofía, me parece razón suficiente para dudar de una proposición conocida e importante el que su verdad no se haya hecho todavía evidente mediante ninguna prueba competente.
Y congruentemente con esto, si demuestro que los fundamentos por los cuales los hombres están persuadidos de que hay Elementos son incapaces de satisfacer a un hombre reflexivo, supongo que mis dudas parecerán racionales.
Ahora bien, las Consideraciones que inducen a los hombres a pensar que existen Elementos pueden reducirse convenientemente a dos apartados. A saber:
- el uno, que es necesario que la Naturaleza se sirva de los Elementos para constituir los cuerpos que se reputan Mixtos.
- Y el otro, que la Resolución de dichos cuerpos manifiesta que la naturaleza los había compuesto de otros Elementales.
En referencia a la primera de estas consideraciones, hay dos o tres cosas que debo exponer.