coles, puerros y patatas son enviados hacia las ciudades industriales de la región. Sería imposible calcular la cantidad y el valor de todo lo que se cultiva en esa región. Baste decir que una diminuta comuna, Saint Désirat, exportaba durante la visita de Ardouin Dumazet unas 2.000 cwts. de cerezas al día.106
Los resultados de este desarrollo son sencillos y llamativos. Así resulta, de una investigación realizada en 1906 por los profesores de agricultura franceses, que la exportación anual de flores frescas del département de los Alpes Marítimos alcanza hasta 400.000 libras esterlinas, y la de las flores utilizadas para perfumes aporta de 280.000 a 320.000 libras además de la suma recién mencionada.107
Del département del Var se exportaron en 1902 unas 3.475 toneladas de flores, valoradas entre 160.000 y 200.000 libras esterlinas.
Debo remitir al lector a la obra de Charles Baltet si desea saber más sobre la expansión que ha adquirido la horticultura en diferentes países, y solo mencionaré a Bélgica y a América.
Las exportaciones de hortalizas desde Bélgica se han duplicado en los últimos veinte años del siglo XIX, y regiones enteras, como Flandes, afirman ser ahora la huerta de Inglaterra; incluso una sociedad hortícola distribuye gratuitamente semillas de las verduras preferidas en este país con el fin de aumentar la exportación. No solo las mejores tierras se destinan a ese fin, sino que incluso los desiertos de arena de las Ardenas y las turberas se convierten en ricos huertos, mientras que grandes llanuras (concretamente en Haeren) se riegan con el mismo propósito. Decenas de escuelas, granjas experimentales y pequeñas estaciones experimentales, clases nocturnas y demás son abiertas por los comunas,