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nydus/Fields, Factories and Workshops or Industry Combined with Agriculture and Brain Work with Manual WorkPublic
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Capítulo IV: Trabajo intelectual y trabajo manual

máquinas completas u otras cosas útiles, hay miles de medios para evitar esa falta de interés, y uno de ellos, en uso en Moscú, es digno de mención. Consistía en no dar trabajo para un mero ejercicio, sino en utilizar todo lo que el alumno hace, desde sus primeros pasos. ¿Te acuerdas de la ilusión que te hacía en tu infancia que tu trabajo fuera útil, aunque solo fuera como parte de algo provechoso? Eso hacían en Moscú. Cada tabla cepillada por los alumnos se utilizaba como parte de alguna máquina en alguno de los otros talleres. Cuando un alumno llegaba al taller de ingeniería y se le asignaba hacer un bloque cuadrangular de hierro con superficies paralelas y perpendiculares, el bloque tenía interés a sus ojos porque, cuando lo terminaba, verificaba sus ángulos y superficies, y corregía sus defectos, el bloque no se tiraba bajo el banco: se le entregaba a un alumno más avanzado, que le hacía un mango, pintaba el conjunto y lo enviaba a la tienda de la escuela como pisapapeles. La enseñanza sistemática adquiría así el atractivo necesario.192

Es evidente que la celeridad en el trabajo es un factor importantísimo en la producción. Por lo que cabría preguntarse si, bajo el sistema anterior, se podría obtener la velocidad de trabajo necesaria. Pero hay dos clases de celeridad. Existe la celeridad que presencié en una fábrica de encajes de Nottingham: hombres adultos, con manos y cabezas temblorosas, ataban febrilmente los extremos de dos hilos procedentes de los restos de hilaza de algodón en las bobinas; apenas se podían seguir sus movimientos. Pero el mero hecho de requerir tal clase de trabajo rápido es la condena del sistema fabril. * ¿Qué ha quedado del ser humano en esos cuerpos

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