la industria de armas, que es un pequeño oficio por excelencia, y la industria del mueble, que recientemente ha adquirido un gran desarrollo. Una industria altamente concentrada y una alta productividad, así como un considerable comercio de exportación, que atestiguan el elevado desarrollo industrial del país, van así de la mano con un gran desarrollo de los oficios domésticos y de las pequeñas industrias en general.
Huelga decir que en Austria, Hungría, Italia y hasta en los Estados Unidos, los pequeños oficios ocupan un lugar prominente y desempeñan en el conjunto de la actividad industrial un papel aún mucho mayor que en Francia, Bélgica o Alemania. Pero es sobre todo en Rusia donde podemos apreciar plenamente la importancia de las industrias rurales y los terribles sufrimientos que se infligirán de forma totalmente inútil a la población, si la política del Estado pasa a ser ahora la defendida por una serie de terratenientes y dueños de fábricas —a saber, si el Estado inclina su tremendo peso a favor del empobrecimiento de los campesinos y de la