Un rasgo de importancia que se desprende de este último trabajo es que más de la mitad de los trabajadores dedicados a los oficios domésticos tienen alguna otra fuente de ingresos además de estos oficios. Muy muchos de ellos practican la agricultura, por lo que se ha dicho que en Suiza «la cuestión de los oficios domésticos es tanto una cuestión campesina como una cuestión laboral».
Sería imposible resumir en este lugar los interesantes datos que contienen los cuatro primeros fascículos publicados por el señor Lorenz, que tratan de las industrias domésticas del algodón, de la seda y del lino, de sus luchas contra la máquina, de sus derrotas en algunas ramas y de su resistencia en otras, etcétera. Debo, por lo tanto, remitir al lector a esta publicación tan instructiva.