Tomemos, en primer lugar, las industrias TEXTILES, que incluyen el algodón, la lana, la seda, el lino, el yute y el cáñamo, así como el encaje hecho a máquina y el género de punto.
Muchos de mis lectores se sorprenderán probablemente al saber que, incluso en la industria del algodón, un gran número de fábricas bastante pequeñas siguen existiendo hasta el día de hoy.
Incluso en el distrito de West Riding, que solo es superado por Lancashire en cuanto al número de sus hilanderías de algodón, y donde encontramos a casi un tercio de todos los obreros empleados en la industria del algodón (237.444 personas), el promedio para las 3.210 fábricas de este distrito es de solo setenta y tres personas por fábrica.
Y aun en Lancashire, donde encontramos a casi la mitad de todos los obreros empleados en los textiles, estos 434.609 hombres, mujeres y niños están repartidos en 3.132 fábricas, cada una de las cuales cuenta así con un promedio de tan solo 139 trabajadores.
Si recordamos que en este número hay fábricas que emplean de 2.000 a 6.000 personas, uno no puede dejar de sorprenderse ante la cantidad de pequeñas fábricas que emplean a menos de 100 personas, y que siguen existiendo junto a las grandes hilanderías de algodón.
Pero ya veremos que lo mismo ocurre en todas las industrias.
En cuanto a Nottinghamshire, que es un centro de encaje mecánico y de punto, sus 18.434 obreros trabajan, en su mayoría, en pequeñas fábricas.
El promedio para los 386 establecimientos de este condado es de solo cuarenta y ocho personas por fábrica. La gran industria está, por tanto, muy lejos de haber absorbido a la pequeña.
La distribución de las fábricas textiles en los demás condados del Reino Unido es aún más instructiva. Sabemos que hay cerca de 2.000 fábricas