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nydus/The Lost WorldPublic
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XI. Por una vez yo fui el héroe

Desde la misteriosa visita que había recibido nuestro campamento, siempre regresábamos a él con cierta inquietud. Sin embargo, en esta ocasión lo encontramos todo en orden.

Aquella noche mantuvimos una gran discusión sobre nuestra situación actual y nuestros planes futuros, la cual debo describir con cierta extensión, ya que dio lugar a un nuevo rumbo gracias al cual pudimos obtener un conocimiento de la Tierra de Maple White mucho más completo del que nos habría proporcionado la exploración de muchas semanas.

Fue Summerlee quien abrió el debate. En todo el día se había mostrado irritable, y ahora un comentario de Lord John sobre lo que debíamos hacer al día siguiente hizo que toda su amargura estallara.

—Lo que deberíamos estar haciendo hoy, mañana y siempre —dijo—, es encontrar alguna salida a la trampa en la que hemos caído. Todos ustedes están devanándose los sesos para entrar en este país. Yo digo que deberíamos estar ideando cómo salir de él.

—Me sorprende, caballero —bramó Challenger, acariciándose su majestuosa barba—, que cualquier hombre de ciencia se comprometa con un sentimiento tan innoble. Se encuentra usted en una tierra que ofrece un incentivo para el naturalista ambicioso como ningún otro desde que el mundo comenzó, y sugiere que la abandonemos antes de haber adquirido algo más que el conocimiento más superficial de ella o de su contenido. Esperaba cosas mejores de usted, profesor Summerlee.

—Debe usted recordar —dijo Summerlee, con amargura— que tengo un numeroso grupo de alumnos en Londres que actualmente están a merced de un sustituto extremadamente ineficiente. Esto hace que mi situación sea diferente a la suya, profesor Challenger, ya que, hasta donde sé, a usted jamás se le ha encomendado ninguna labor educativa de responsabilidad.

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