Así pues, una creencia es verdadera cuando hay un hecho correspondiente, y es falsa cuando no hay un hecho correspondiente.
Se verá que las mentes no «crean» la verdad o la falsedad. Crean creencias, pero una vez que las creencias han sido creadas, la mente no puede hacerlas verdaderas o falsas, excepto en el caso especial en que se refieran a cosas futuras que están dentro del poder de la persona que cree, como tomar trenes.
Lo que hace que una creencia sea verdadera es un «hecho», y este hecho no involucra (salvo en casos excepcionales) de ningún modo a la mente de la persona que tiene la creencia.
Habiendo decidido ya qué entendemos por verdad y falsedad, debemos considerar a continuación qué formas existen de saber si esta o aquella creencia es verdadera o falsa. Esta consideración ocupará el próximo capítulo.