Idealismo
La palabra «idealismo» es utilizada por diferentes filósofos en sentidos algo diversos. Entenderemos por ella la doctrina de que todo lo que existe, o en cualquier caso todo lo que se puede saber que existe, debe ser en algún sentido mental.
Esta doctrina, muy ampliamente sostenida entre los filósofos, tiene varias formas y se defiende sobre varios fundamentos diferentes. La doctrina está tan extendida y es tan interesante en sí misma que incluso el más breve estudio de la filosofía debe dar cuenta de ella.
Aquellos que no están acostumbrados a la especulación filosófica pueden verse inclinados a descartar tal doctrina por considerarla obviamente absurda.
No hay duda de que el sentido común considera que las mesas, las sillas, el sol, la luna y los objetos materiales en general son algo radicalmente distinto de las mentes y de los contenidos de las mentes, y que tienen una existencia que podría continuar si las mentes dejasen de existir.
Pensamos que la materia existía mucho antes de que hubiera mentes, y resulta difícil pensar en ella como un mero producto de la actividad mental. Pero, ya sea verdadera o falsa, el idealismo no debe descartarse por considerarse obviamente absurdo.
Hemos visto que, aun si los objetos físicos tienen una existencia independiente, deben diferir muy ampliamente de los datos de los sentidos, y solo pueden guardar correspondencia con estos de la misma manera en que un catálogo guarda correspondencia con las cosas catalogadas.