CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/El Grande OrientePublic
Página 170 de 275
Table of Contents

XVII

Cuando este se dirigió después de medio día a una tienda de la calle Mayor, donde solía hacer tertulia, un mancebo le dijo la muletilla:

—Han estado dos hembras a ver si había usted venido.

Más tarde pasó por la parte baja de la calle de Atocha. Detúvose de repente porque un objeto lejano llamó su atención: era el Observatorio astronómico. Singular trastorno debió producir en las ideas del joven la vista del hermoso edificio, porque apresuró el paso como quien huye de un fantasma temible.

¡Cosa extraña! Al anochecer, cuando fue al local ocupado por la masonería, en la calle de las Tres Cruces, con objeto de hacer unas preguntas a Sócrates, o como si dijéramos, a Canencia, un portero le cantó el atormentador estribillo de todo el día:

—Aquí han estado dos damas a preguntar si vendría usted esta noche.

Después marchó a La Cruz de Malta, café situado en la calle del Caballero de Gracia. Aguardábale allí don José Manuel Regato.

170