marcial! Solo con presentarse inclina los ánimos a la obediencia... pues digo que el señor duque debía marchar en el mismo momento a Leganés a ponerse al frente del batallón de guardias que hay allí.
—Suponga usted que los guardias de Leganés le recibieran a tiros, que también puede ser...
—No es probable que a tan grande prócer y cumplido caballero le faltaran de ese modo... Pero aún resta algo... Excuso decirle a usted que todo debía hacerse en un momento dado.
—Es natural, y en un mismo momento dado también debía hundirse todo. Adelante.
—Se sobrentiende que ese momento había de ser nocturno —contestó el anciano—. Dado el primer golpe, veamos ahora su desarrollo. A las doce en punto, ni minuto más ni minuto menos, debía ponerse en camino para Madrid el batallón de Leganés, entrando en esta corte a las dos. A las tres en punto el regimiento del Príncipe, con cuyo coronel se contaba, debía ocupar todas las puertas de la villa, y a las cinco y media, ni minuto más ni minuto menos, debían las tropas y el pueblo empezar a dar vivas a la religión, al rey, a la patria, y mueras a la Constitución y a los ministros... Luego el plan contenía una multitud de determinaciones, consecuencia natural del triunfo. Debían ordenarse varias cosas, verbigracia: que se celebrase un Concilio nacional... que los cabildos se encargaran otra vez de la administración del Noveno ... que hubiese tres días de rogativas... que se rebajase la tercera parte de la contribución... que los gastos de iluminaciones y festejos fueran muy moderados...