CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Case of Charles Dexter WardPublic
Página 134 de 193
Table of Contents

IV. Una mutación y una locura

Los doctores Peck, Waite y Lyman no estaban inclinados a darle mucha importancia a la extraña correspondencia del compañero del joven Ward; pues conocían la tendencia de los excéntricos y monomaníacos afines a agruparse, y creían que Charles o Allen simplemente había desenterrado a un homólogo expatriado —tal vez alguien que había visto la caligrafía de Orne y la había copiado en un intento de hacerse pasar por la reencarnación del difunto personaje—. El propio Allen era quizás un caso similar, y pudo haber persuadido al joven para que lo aceptara como una encarnación del difunto Curwen. Semejantes cosas ya se habían visto antes, y basándose en lo mismo los pragmáticos médicos descartaron la creciente inquietud de Willett acerca de la actual caligrafía de Charles Ward, tal como se deducía de muestras espontáneas obtenidas mediante diversas artimañas. Willett creía haber identificado por fin su extraña familiaridad, y que lo que vagamente recordaba era la caligrafía pretérita del viejo Joseph Curwen en persona; pero los otros médicos consideraban esto como una fase de imitación propia de una manía de este tipo, y se negaban a concederle la menor importancia, fuera favorable o desfavorable. Consciente de esta actitud prosaica en sus colegas, Willett aconsejó al señor Ward que se guardara para sí la carta que llegó para el doctor Allen el dos de abril procedente de Rakus, Transilvania, escrita con una letra tan intensa y fundamentalmente idéntica a la del cifrado de Hutchinson que tanto el padre como el médico se detuvieron con reverencia antes de romper el sello. Esta decía lo siguiente:

Estimado C. ⁠— > > Tuve a un Pelotón de 20 Milicianos por aquí para hablar de lo que dice la Gente del Campo. Debo

134