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nydus/The Crime of the CongoPublic
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VIII. La Comisión del rey Leopoldo y su informe

Antes de dar el terrible testimonio de los misioneros —un testimonio cuya veracidad fue admitida en el lugar por el agente principal de la Compañía A.B.I.R.—, sería conveniente mostrar la situación exacta de esta Corporación y su relación con el Estado.

Estas relaciones son tan estrechas que llegan a ser, a todos los efectos, la misma cosa. El Estado posee el cincuenta por ciento de las acciones; pone a disposición de la compañía los soldados del Gobierno; transporta en los vapores gubernamentales y expide licencias para el gran número de rifles y la cantidad de cartuchos que la compañía necesita para su labor asesina.

Cualquiera que sea el crimen cometido por la compañía, el Estado es un cómplice directo.

Finalmente, los directores europeos de esta compañía ensangrentada son, o eran en su momento, el senador Van der Nest, que actuaba como presidente; y como consejeros:

  • El conde John d’Oultremont, gran mariscal de la corte belga;
  • El barón Dhanis, de fama congoleña, y
  • El señor van Eetevelde, la criatura del rey y autor de tantos despachos mequetrefes dirigidos al Gobierno británico sobre la misión civilizadora y el noble propósito del Estado del Congo.

Ahora escuchen parte del testimonio tal como fue resumido por el señor Harris:

“First, the specific atrocities during 1904 were dealt with, including men, women, and children; then murders and outrages, including cannibalism. From this I passed on to the imprisonment of men, women and children. Following this I called attention to the destruction of the

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