Codal
nydus/The Crime of the CongoPublic
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IV. Primeros frutos del sistema

Y otra vez:

“La mayoría de los oficiales blancos en el Congo son contrarios a la política del caucho del Estado, pero las leyes la imponen. Por lo tanto, en cada puesto uno encuentra a los nativos abandonando sus hogares y escapando al lado francés del río cuando es posible”.

A medida que avanza, sus convicciones se hacen más fuertes:

—En todas partes —dijo—, oigo las mismas noticias sobre los actos del Estado Libre del Congo: caucho y asesinato, la esclavitud en su peor forma. Se dice que la mitad de los libérés enviados hacia la costa mueren en el camino... En Europa entendemos por la palabra libérés esclavos salvados de sus crueles amos. ¡De eso nada! La mayoría de ellos son el resultado de guerras hechas contra los nativos a causa del marfil o del caucho.

Por todas partes ve pruebas del total menosprecio por la humanidad:

“Hoy he visto el cadáver de un porteur tirado en el sendero. No cabía duda de que era un hombre enfermo; no era más que piel y huesos. Estos puestos deberían brindar algo de atención a los porteadores; la desconsideración insensible por la vida es abominable... La vida de los nativos no tiene ningún valor para los belgas. Con razón se odia al Estado.”

Finalmente, un poco antes de su muerte, oyó hablar de esa práctica de la mutilación que fue uno de los frutos más destacados de la política de “ventaja moral y material de las razas nativas” prometida en la Conferencia de Berlín:

«El señor Harvey ha sabido por Clarke, que está en el lago Mantumba, que los soldados del Estado han estado recientemente en los alrededores

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