considerados como ciudadanos del Estado y tratados de acuerdo con sus leyes. La Comisión se vio sorprendida por el tono general de los informes relativos a las operaciones descritas anteriormente. A menudo, aun admitiendo que la expedición había sido enviada ÚNICAMENTE POR FALTA DE PAGO DE IMPUESTOS, Y SIN HACER ALUSIÓN A UN ATAQUE O RESISTENCIA POR PARTE DE LOS INDÍGENAS, LO CUAL ÚNICAMENTE JUSTIFICARÍA EL USO DE LAS ARMAS, los autores de estos informes hablan de «POBLADOS SORPRENDIDOS», «PERSECUCIÓN ENÉRGICA», «NUMEROSOS ENEMIGOS MUERTOS Y HERIDOS», «BOTÍN», «PRISIONEROS DE GUERRA», «CONDICIONES DE PAZ». Evidentemente, estos oficiales se creían en guerra, actuaban como si estuvieran en guerra”.
Nuevamente:
“En el curso de tales expediciones se han producido graves abusos; hombres, mujeres y niños han sido asesinados aun en el mismo momento en que buscaban la seguridad en la huida. Otros han sido encarcelados. Mujeres han sido tomadas como rehenes”.
Hay un