se someterán de buen grado a ser mandados; mas si alguien asume el gobierno, ya sea por la fuerza o por el fraude, esto es una tiranía. A lo que ya hemos dicho añadiremos las causas de las revoluciones en un reino hereditario. Una de ellas es que muchos de los que lo disfrutan son naturalmente dignos únicamente de desprecio; otra, que son insolentes mientras su poder no es despótico, sino que poseen tan solo honores regios. Tal Estado es pronto destruido; pues un rey solo existe mientras el pueblo está dispuesto a obedecer, ya que su sumisión a él es voluntaria, pero ante un tirano, involuntaria. Estas y otras causas semejantes son las que provocan la destrucción de las monarquías.
Ancla H2