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nydus/FrankensteinPublic
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Walton, en continuación

por lo demás, esta hora, en la que espero momentáneamente mi liberación, es la única feliz que he disfrutado en varios años. Las formas de los seres queridos que han muerto desfilan ante mí, y me apresuro hacia sus brazos. ¡Adiós, Walton! Busca la felicidad en la tranquilidad y huye de la ambición, aunque sea tan solo esa ambición aparentemente inocente de distinguirte en la ciencia y en los descubrimientos. Pero ¿por qué digo esto? Yo mismo me he arruinado en estas esperanzas, mas otro puede tener éxito». > Su voz se fue apagando a medida que hablaba; y al fin, agotado por su esfuerzo, sumióse en el silencio. Unos treinta minutos después intentó hablar de nuevo, pero no pudo; me apretó la mano débilmente y sus ojos se cerraron para siempre, mientras la irradiación de una sonrisa apacible se desvanecía de sus labios. > Margarita, ¿qué comentario puedo hacer sobre la prematura extinción de este espíritu glorioso? ¿Qué puedo decir que te permita comprender la profundidad de mi dolor? Todo lo que expresara sería inadecuado y débil. Mis lágrimas fluyen; mi mente está ensombrecida por una nube de desilusión. Pero viajo hacia Inglaterra, y tal vez allí encuentre consuelo. > Me han interrumpido. ¿Qué presagian estos sonidos? Es medianoche; la brisa sopla favorable y los vigías en cubierta apenas se mueven. Otra vez; se oye un sonido como de voz humana, pero más ronco; proviene del camarote donde aún yacen los restos de Frankenstein. Debo levantarme e investigar. Buenas noches, hermana mía. > ¡Gran Dios! ¡Qué escena acaba

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