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nydus/FrankensteinPublic
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Table of Contents

Introducción

Los editores de las Standard Novels, al seleccionar Frankenstein para una de sus colecciones, expresaron el deseo de que les proporcionara algún relato sobre el origen de la historia. Estoy tanto más dispuesta a complacerles cuanto que así daré una respuesta general a la pregunta que tan frecuentemente se me hace: «¿Cómo se me ocurrió y cómo desarrollé una idea tan espantosa cuando era una muchacha?». Es verdad que soy muy reacia a exponerme en letra de imprenta; pero, como mi relato solo aparecerá como apéndice de una obra anterior, y dado que se limitará a aquellos temas que guarden relación únicamente con mi faceta como autora, apenas puedo acusarme de una intrusión personal.

No es extraño que, siendo hija de dos personas de distinguida celebridad literaria, muy temprano en la vida me haya venido a la cabeza la idea de escribir.

De niña garabateaba; y mi pasatiempo favorito, durante las horas que me concedían para la recreación, era «escribir historias».

Aun así, tenía un placer más querido que este, que era la formación de castillos en el aire⁠—el abandono en ensoñaciones⁠—el seguir hilos de pensamiento que tenían como tema la creación de una sucesión de incidentes imaginarios.

Mis sueños eran a la vez más fantásticos y agradables que mis escritos. En estos últimos era una fiel imitadora⁠—más bien hacía lo que otros habían hecho, que plasmar las sugerencias de mi propia mente.

Lo que escribía estaba destinado al menos a otra mirada⁠—la de mi compañera y amiga de la infancia; pero mis sueños eran todos míos; no se los explicaba a nadie; eran mi refugio cuando me molestaban⁠—mi placer más querido cuando era libre.

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