CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Aspects of the NovelPublic
Página 121 de 172
Table of Contents

Fantasía

Y ahora, con el aliento contenido y el corazón latiendo apresuradamente, miró a la dama del espejo, sin verla; y ahora dio media vuelta y se deslizó velozmente hacia esa mesita sobre la cual reposaban sus dos libros. Agarró el Bradshaw. > Siempre intervenimos entre el Bradshaw y cualquiera a quien veamos consultándolo. «¿Permitirá mademoiselle que encuentre lo que busca?», preguntó Melisande. > «Cállate», dijo Zuleika. Siempre rechazamos, al principio, a cualquiera que intervenga entre nosotros y el Bradshaw. > Siempre terminamos por aceptar la intervención. «Mira si es posible ir directamente de aquí a Cambridge», dijo Zuleika, entregándole el libro. «Si no lo es, pues... mira cómo se llega hasta allí». > Jamás tenemos

121