CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Aspects of the NovelPublic
Página 134 de 172
Table of Contents

VII. Profecía

ponerle una almohada bajo la cabeza, pero toda su alma temblaba de lágrimas. Se acercó a la mesa y dijo que firmaría lo que quisieran. —He tenido un buen sueño, caballeros —dijo con voz extraña, con una nueva luz, como de alegría, en el rostro.

¿Cuál es la diferencia entre estos pasajes —una diferencia que palpita en cada frase—? Consiste en que el primer escritor es un predicador, y el segundo, un profeta.

George Eliot habla de Dios, pero nunca altera su enfoque; Dios, las mesas y las sillas están todos en el mismo plano y, en consecuencia, ni por un momento tenemos la sensación de que el universo entero necesite piedad y amor⁠ —tan solo se necesitan en la celda de Hetty—.

En Dostoevsky los personajes y las situaciones siempre representan más que ellos mismos; la infinidad los acompaña; aunque siguen siendo individuos, se expanden para abrazarla y la convocan para que los abrace; se les puede aplicar el dicho de santa Catalina de Siena de que Dios está en el alma y el alma está en Dios como el mar está en el pez y el pez está en el mar.

Cada frase que escribe implica esta extensión, y la implicación es el aspecto dominante de su obra. Es un gran novelista en el sentido ordinario —es decir, sus personajes guardan relación con la vida ordinaria y también viven en sus propios entornos, hay incidentes que nos mantienen entusiasmados, etcétera—; posee además la grandeza de un profeta, a la cual nuestros estándares ordinarios resultan inaplicables.

Ese es el abismo que separa a Hetty de Mitia, a pesar de habitar los mismos mundos morales y mitológicos. Hetty, considerada por sí misma, es perfectamente adecuada. Es una muchacha pobre, llevada a confesar su crimen y, por ende, a una mejor

134