en unos doce días de excursión volvimos a casa, al son de unos 93 libras de gasto.
Contrast with this the scene with her Lancashire husband, whom she deeply loved. He is a highwayman, and each by pretending to wealth has trapped the other into marriage. After the ceremony, they are mutually unmasked, and if Defoe were writing mechanically he would set them to upbraid one another, like Mr. and Mrs. Lammle in Our Mutual Friend . But he has given himself over to the humour and good sense of his heroine. She guides him through.
—A decir verdad —le dije—, vi que pronto me habrías vencido; y ahora me aflige no estar en condiciones de dejarte ver cuán fácilmente me habría reconciliado contigo y habría pasado por alto todas las tretas que me jugaste, en recompensa de tan buen humor. Pero, querido —le dije—, ¿qué podemos hacer ahora? Ambos estamos arruinados, y ¿de qué nos sirve estar reconciliados, si no tenemos nada para vivir?
Propusimos una gran cantidad de cosas, pero nada se podía ofrecer donde no había nada con qué empezar. Me suplicó al fin que no hablara más de ello, pues, dijo, me rompería el corazón; así que hablamos de otras cosas un poco, hasta que al fin se despidió de mí como un marido, y así nos fuimos a dormir.
Lo cual es tanto más fiel a la vida cotidiana como más grato de leer que Dickens. La pareja se enfrenta a los hechos, no a la teoría de la moralidad del autor, y al ser unos bribones sensatos y de buen corazón, no arman alboroto.
En la última parte de su carrera pasa de los maridos al robo; ella considera que esto es un cambio a peor y una oscuridad natural se extiende sobre la escena. Pero sigue tan firme y divertida como siempre. Qué justas son sus