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nydus/Aspects of the NovelPublic
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I. Introductorio

a jerez y migajas) y dijo en voz baja: «¿Me permite, querido caballero?»,

Estos dos funerales no ocurrieron de ningún modo el mismo día. Uno es el funeral del padre de Mr. Polly (1920), el otro el funeral de Mrs. Gargery en Great Expectations (1860). Sin embargo, Wells y Dickens los describen desde el mismo punto de vista e incluso emplean los mismos recursos de estilo (cf. los dos floreros y las dos botellas de cristal).

Ambos son humoristas y visualizadores que consiguen su efecto catalogando detalles y pasando la página con irritación. Son de espíritu generoso; odian las imposturas y disfrutan indignándose por ellas; son valiosos reformadores sociales; no tienen la menor idea de confinar los libros al estante de una biblioteca.

A veces la animada superficie de su prosa raspa como un disco de gramófono barato, aparece cierta pobreza de calidad y el rostro del autor se acerca demasiado al del lector. En otras palabras, ninguno de los dos tiene mucha sensibilidad: el mundo de la belleza le estuvo vedado en gran medida a Dickens, y le está totalmente vedado a Wells. Y hay otros paralelismos —por ejemplo, su método para delinear personajes, pero eso lo examinaremos más adelante.

Y tal vez la gran diferencia entre ellos sea la diferencia de oportunidades ofrecidas a un muchacho genio y desconocido hace cien años y a un muchacho similar hace cuarenta años.

La diferencia juega totalmente a favor de Wells.

Está mucho mejor educado que su predecesor; en particular, la incorporación de la ciencia ha fortalecido su mente de manera irreconocible y ha reprimido su histeria.

Registra una mejora en la sociedad: Dotheboys Hall ha sido reemplazado por la Politécnica. Pero no registra ningún cambio en el arte del novelista.

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