Hay una razón tanto buena como mala para esto y para todas las demás desviaciones de la práctica terrenal; las señalaremos en un minuto, pero observad de qué manera tan superficial se recluta a la población del mundo de las novelas. Entre Sterne y James Joyce, apenas ningún escritor ha intentado ya sea utilizar los hechos del nacimiento o inventar un nuevo conjunto de hechos, y nadie, salvo de una manera algo maternal y nostálgica, ha intentado retroceder hacia la psicología de la mente del bebé y aprovechar la riqueza literaria que debe de yacer allí. Quizá no se pueda hacer. Lo decidiremos en un momento.
La muerte. El tratamiento de la muerte, por otro lado, se alimenta mucho más de la observación y posee una variedad que sugiere que al novelista le resulta afín. Lo hace por la razón de que la muerte pone fin ordenadamente a un libro, y por la razón menos evidente de que, trabajando como lo hace en el tiempo, le resulta más fácil avanzar desde lo conocido hacia la oscuridad que desde la oscuridad del nacimiento hacia lo conocido. Para cuando sus personajes mueren, los comprende, puede ser a la vez oportuno e imaginativo con respecto a ellos: la más fuerte de las combinaciones. Tomemos una pequeña muerte: la de la señora Proudie en The Last Chronicle of Barset. Todo guarda consonancia, y sin embargo el efecto es aterrador, porque Trollope ha paseado a la señora Proudie por muchos senderos diocesanos, mostrándola en acción, haciéndola chasquear los dientes, acostumbrándonos, hasta el hastío, a su carácter y a sus mañas, a su «Obispo, piense en las almas de la gente», y entonces le da un ataque al corazón al borde de su cama, ya ha paseado lo suficiente; fin de la señora Proudie. No hay casi nada que el novelista no pueda tomar prestado de la «muerte cotidiana»; casi nada que no pueda inventar provechosamente. Las puertas de esa oscuridad están abiertas de par en par para él e incluso puede seguir a sus personajes a través de ella, siempre que calce las botas de la imaginación y no intente traernos de vuelta fragmentos de información espiritista sobre la «vida más allá».