El anarquismo, el gran fermento del pensamiento, está permeando hoy todas las fases del esfuerzo humano. La ciencia, el arte, la literatura, el drama, el esfuerzo por el mejoramiento económico, de hecho toda oposición individual y social al desorden de cosas existente, está iluminada por la luz espiritual del anarquismo.
Es la filosofía de la soberanía del individuo.
Es la teoría de la armonía social.
Es la gran verdad, pujante y viva, que está reconstruyendo el mundo y que marcará el comienzo del Alba.