eso. No soy muy optimista de que lo haga, ni de que pueda producirse un cambio real en esa dirección hasta que las condiciones que engendran tanto al prisionero como al carcelero sean abolidas para
¡De su boca brotó una roja, roja rosa!
¡De su corazón, una blanca!
Pues ¿quién puede decir por qué extraña vía
Cristo manifiesta su voluntad,
Ya que la vara estéril que portaba el peregrino
Floreció ante los ojos del gran Papa?