La Internacional se inauguró en Inglaterra en 1864, en una reunión celebrada en St. Martin’s Hall, Londres, en la que el profesor Beesly ocupó la presidencia. Hizo un progreso considerable entre los sindicatos (Trades Unions) y produjo una gran impresión (en verdad, mayor de lo que su fuerza genuina justificaba) en los Gobiernos arbitrarios de Europa. Su culminación en cuanto a la influencia socialista que tuvo fue la Comuna de París, de la que trataremos en un capítulo aparte.
La Internacional no sobrevivió mucho tiempo a la Comuna y, una vez más, durante varios años toda influencia proletaria estuvo adormecida en Inglaterra, salvo por la actividad que era posible entre los refugiados extranjeros que vivían allí, con los cuales algunos obreros ingleses mantenían relaciones.
En el año 1881,143 se intentó federar los diversos clubes radicales de Londres bajo el nombre de Federación Democrática. Parte de los elementos heterogéneos que la componían, principalmente los radicales meramente políticos, se retiraron de ella en 1883; pero otros elementos, conectados con el aspecto literario e intelectual del socialismo, se le unieron, y poco después la organización se declaró a favor del socialismo sin reservas y adoptó el nombre de Federación Socialdemócrata. Esta fue la primera aparición del socialismo moderno o científico en Inglaterra y, por estos motivos, despertó una considerable atención pública, aunque el movimiento, al ser entonces casi en su totalidad intelectual y literario, no había llegado en ese momento a las masas.
Diferencias de opinión, principalmente sobre cuestiones de táctica temporal, provocaron un cisma en el grupo, y se formó un rival, la Liga Socialista; ambas Sociedades llevaban a cabo una activa propaganda socialista y, con el tiempo, actuaban a menudo de común acuerdo.