La gran lucha en Inglaterra llegó más tarde, y probablemente como consecuencia la victoria fue más decisiva por el bando puritano. El entusiasmo con el que María Tudor («María la Sanguinaria») fue recibida, y las insurrecciones católicas en el reinado de su sucesor, muestran que al principio hubo cierto sentimiento popular del lado católico; pero para la época de Jacobo I, el catolicismo estaba prácticamente muerto en 111 Inglaterra82
El Libro de los Deportes emitido por su Gobierno, que alentaba a la gente a practicar varios juegos el domingo a la usanza de la Edad Media, fue recibido ampliamente como un ultraje a los sentimientos de la creciente clase media en la ciudad y en el campo. Tenemos aquí la primera manifestación de ese curioso Sabbatarianismo, que parece estar circunscrito a estas islas, y cuyo origen es muy oscuro, ya que los calvinistas originales, como John Knox, e incluso el propio Calvino, no estaban subyugados por él.
El poder marítimo de Inglaterra tiene su inicio en el periodo Tudor tardío, en contraste con la Edad Media, cuando los asuntos marineros carecían de importancia nacional en Inglaterra, estando el transporte de los mares del norte casi en su totalidad en manos de los flamencos y de la Liga Hanseática. Pero bajo Isabel, los marinos ingleses, hidalgos aventureros y comerciantes, estimulados por el descubrimiento de América, por los prosaicos relatos 112 de la obtención práctica de dinero y por las leyendas de fabulosa riqueza que allí aguardaban a la intrépida e imensa codicia de la nueva andanzas caballerescas del comercio, equiparon naves para expediciones filibusteras hacia el Nuevo Mundo. Prácticamente fueron a la guerra por cuenta propia contra los españoles en aquel hemisferio; y allí su temerario valor y su superior pericia