- Y, a continuación, estaban las nuevas ciudades que surgieron por razones de conveniencia a partir de la «marca» y que, en su mayor parte, se incorporaron al sistema señorial feudal. Los hombres libres —es decir, los propietarios de tierras de la marca— formaban una aristocracia municipal en estas ciudades incipientes, y de entre ellos se elegía al órgano de
Cuando las villas comenzaron a constituirse en municipios mediante privilegios que les otorgaba su señor feudal, los antiguos habitantes semindependientes, que probablemente eran los supervivientes de la tribu conquistada, unidos a aquellos que habían acudido a la villa en busca de protección y comodidad, formaron una población de artesanos y comerciantes.
De entre ellos, los comerciantes, que traían y llevaban mercancías del este de Europa, principalmente de Bizancio —que seguía siendo el centro del comercio organizado como en el Bajo Imperio—, eran los más importantes en cuanto a posición, aunque muy pocos en número.
Ellos fueron los primeros fundadores del Gremio de Comerciantes, el cual, como su nombre indica, tenía una tendencia puramente comercial, aunque estaba organizado, como todas las asociaciones de la Edad Media, sobre bases cuasirreligiosas, e incluía algunas pervivencias de la hermandad de los hombres libres.
Una obra reciente sobre el Gremio de Comerciantes del Sr. Grosse demuestra de manera concluyente que no se derivo del antiguo Frith-gild; ni tampoco, por otra parte, 69 era idéntico a la corporación de las ciudades, ya que los no residentes podían ser miembros del mismo, mientras que los miembros de la corporación (Les Lineages, Geschlechte, Porterey, Ehrbarkeit, Patricians, etc.) estaban obligados a ser poseedores de las tierras que en su día fueron tribales.