- La Galia y España, el Norte de África, la Germania romana, Britania, países todos poblados por colonos y nativos romanizados, e incluso parte de la propia Italia, cayeron bajo el dominio de las tribus teutónicas, y los líderes tribales ancestrales se convirtieron en sus reyes y gobernantes, no pocas veces bajo los títulos romanos reconocidos de Patricio, Comes, etc. La ley de los países así conquistados fue el derecho civil romano, con las costumbres tribales injertadas en él. Cualesquiera que fuesen las obras de imaginación orales que hubiesen llevado consigo, su literatura pronto pasó a ser únicamente la de Roma; pues los grandes poemas épicos y mitológicos de la raza se han conservado vivos únicamente por aquellas tribus que nunca cruzaron la civilización romana.
Su religión tribal pronto dio paso, al menos nominalmente, a la religión oficial del Imperio, pero no obstante 58 imprimieron algunas de sus tradiciones consuetudinarias en la Iglesia medieval de Occidente, y le restaron