XII, los ciudadanos llevaron a cabo un gobierno codo a codo con el obispo, y en el siglo XIII se libraron de él ya fuera mediante compra o por la fuerza bruta, alcanzando así por fin la meta de depender directamente del Imperio. Cuando esto se logró, quedaron más completamente liberadas que en ninguna otra parte de Europa y aseguraron su independencia mediante la formación de confederaciones de ciudades, de las cuales la Liga Hanseática fue la más famosa.
En Flandes, debido al gran desarrollo de la producción artesanal, las ciudades, aunque teóricamente no tan libres, eran lo suficientemente poderosas como para sostener una lucha con su señor feudal durante casi todo el siglo XIV, y no fueron aplastadas del todo, ni siquiera cuando la batalla de Roosebeke y la muerte de Felipe van Artevelde pusieron fin a la fase más dramática de dicha lucha.
Como ejemplo de lo completo que era el reconocimiento legal del estatus de estas ciudades, puede mencionarse que, en el segundo acto de la guerra con el conde de Flandes, cuando el joven Artevelde entraba en escena, la ciudad de Gante convocó bajo su estandarte a ciertos caballeros y señores para que le rindieran el debido servicio militar feudal, mientras estos mismos señores se hallaban en el campamento del conde preparándose para presentar batalla contra Gante; pero resulta evidente que el historiador reconoce plenamente el derecho de la ciudad en este asunto, aunque aplaude la negativa de los vasallos por razones de "caballerosidad".
Notas al pie
- Véase el libro de Gomme Village Communities.Back
Capítulo anterior | Siguiente capítulo | Socialismo: Índice | Obras | Archivo de William Morris