la tendencia fue en esta dirección desde los comienzos de la civilización, históricamente 298 llevó muchos siglos realizarse, y solo alcanzó su desarrollo definitivo en el cristianismo. ‘
En lo que respecta a la forma futura de la conciencia moral, podemos predecir con seguridad que será, en cierto sentido, un retorno a un nivel superior a la ética del mundo antiguo, con la diferencia de que la limitación del ámbito al grupo de parentesco en su sentido más estrecho —la cual fue una de las causas de la disolución de la sociedad antigua— desaparecerá, y la identificación del individuo con los intereses sociales será tan completa que cualquier divorcio entre ambos será inconcebible para el hombre medio.
Se observará que más arriba hemos estado hablando de la religión y la moralidad como distintas la una de la otra. Pero la religión del socialismo no será sino la ética ordinaria llevada a una atmósfera superior, y solo se diferirá de ella en el grado de responsabilidad consciente hacia los semejantes.
La ética socialista sería la guía de nuestro hábito diario de vida; la religión socialista sería esa forma superior de conciencia que nos impulsaría a realizar acciones en pro 299 del futuro de la raza, tales como ningún hombre podría ordenar en sus estados de ánimo ordinarios.
En cuanto a los detalles de la vida bajo el orden socialista, podemos decir, para empezar, en lo que respecta al matrimonio y a la familia, que estos se verían afectados por el gran cambio, en primer lugar en lo económico y, en segundo lugar, en lo ético. El actual sistema matrimonial se basa en la suposición general de la dependencia económica de la mujer respecto al hombre, y en la consiguiente necesidad de que este provenga para su sustento, lo cual ella puede exigir legalmente.