haber una razón comercial decisiva por la cual deban distinguirse. «Capital» significa «capacidad de ganancias putativa capitalizada», expresada en términos de valor, y esta capitalización comprende el uso de toda concesión de crédito factible. El capital comercial [de una corporación moderna es una magnitud que fluctúa de un día para otro; y en las cotizaciones de sus obligaciones, la magnitud de su concesión de crédito también fluctúa de un día para otro con el curso del mercado. La magnitud pecuniaria precisa de la riqueza invertida de la comunidad de negocios, así como el monto total del endeudamiento de la comunidad, depende de hora en hora de las cotizaciones de la bolsa de valores; y rara vez ocurre que permanezca casi igual en su conjunto de un fin de semana a otro. Tanto el capital como el crédito, por lo tanto, varían de hora en hora y, dentro de estrechos límites, de un lugar a otro. La magnitud y las fluctuaciones del capital comercial, —«capital» en el sentido en que se usa ese término en los asuntos de negocios—, por supuesto, no guardan una relación estricta y fija con la magnitud material
tud del equipo industrial; ni las variaciones en la magnitud del capital comercial reflejan las variaciones en la magnitud o la eficiencia del equipo industrial sino de la manera más vaga e imprecisa.
Del mismo modo, y por la misma razón, la magnitud y las variaciones del crédito total circulante en un momento dado guardan, a lo sumo, una relación remota, indirecta y cambiante con el total de la riqueza material y los cambios materiales a los que esta riqueza está sujeta.
Todo esto se aplica con singular fuerza siempre y en la medida en que la industria y los negocios se llevan a cabo mediante procedimientos modernos y en debido contacto con el mercado.