1 Es, por ej., ya evidente que el sistema ferroviario general de América debe finalmente pasar a una sola administración, y debe entrar en una coalición con el grupo de industrias que están ocupadas en el suministro y la elaboración de hierro, carbón y madera.
coalición empresarial sugerida anteriormente, por muy perfecto que llegue a ser el sistema de maquinaria y la organización empresarial edificada sobre este. De modo que, cuando se haya dado el último paso en la coalición empresarial, sigue existiendo la fricción competitiva entre el capital empresarial combinado y los trabajadores no combinados.
I
De las consideraciones expuestas más arriba se desprende que la gestión competitiva de la industria se vuelve incompatible con la prosperidad continuada tan pronto como el proceso maquinal se ha desarrollado hasta alcanzar su máxima eficiencia.
Todo futuro avance tecnológico ha de actuar acentuando la inviabilidad del negocio competitivo. Como se suele expresar, la tendencia a la consolidación es irresistible.
Las circunstancias modernas no permiten la gestión competitiva de la propiedad invertida en la empresa industrial, y mucho menos su gestión detallada por parte de los propietarios individuales. En resumen, el ejercicio del contrato libre y las demás potestades inherentes al derecho natural de propiedad son incompatibles con la tecnología maquinal moderna.
La discrecionalidad empresarial se centra necesariamente en otras manos que no son las del conjunto de los propietarios. En el caso ideal, en la medida en que la tecnología maquinal y sus concomitantes comerciales se apliquen de manera coherente, el conjunto de los propietarios se ve necesariamente reducido a la condición práctica de pensionistas dependientes de la dis-