LA TEORÍA DEL BIENESTAR MODERNO
225 que se encuentran comúnmente en un período prolongado de depresión.
Pero esta explicación, aplicable dentro de un margen limitado de los fenómenos que componen un período de depresión, señala el camino hacia otra clase de consideraciones que contribuyen en gran medida a explicar el resto.
Parece que la fase de la dificultad cubierta por esta explicación se debe a una discrepancia entre la capitalización aceptada, los cargos por intereses y la capacidad de ganancias.
Y parece igualmente claro que el único remedio aplicable al caso (salvo una exaltación especulativa de los negocios) es una recapitalización de las empresas afectadas sobre una base más baja, para ajustarse al abaratamiento del costo de producción del equipo y a su disminuida capacidad de ganancias.
Pero bajo las condiciones actuales de la ley, tal remedio no puede aplicarse a los valores que devengan intereses —salvo mediante un proceso de insolvencia—, y se aplica con muchísima renuencia a la otra riqueza capitalizada; además de lo cual resulta, en la práctica, muy difícil efectuar una recapitalización tan declarada cuando se aplica a las acciones de las compañías anónimas, particularmente en el caso de aquellas cuyas acciones son ostensiblemente el valor capitalizado de su planta.
Tal reajuste del valor nominal al valor real, tal como lo muestran los hechos de la capacidad de ganancias, se lleva a cabo continuamente, en cierta medida; pero no abarca la totalidad de los hechos implicados.