cuestión, ni interfiere de manera determinada con el empleo ordinario de este capital invertido en la marcha corriente del tráfico comercial de las corporaciones. El capital empleado, así como la extensión de crédito potencial que este proporciona para los fines de este tráfico comercial superior, es, por lo tanto, en un grado peculiar intangible y, respecto a su cuantía, sumamente elusivo.
Prácticamente lo mismo puede decirse de la buena voluntad empleada en este tráfico. Es también en buena parte buena voluntad que ya sirve a los fines del tráfico comercial ordinario de las corporaciones sobre cuyos títulos de valor el hombre de negocios en cuestión apoya su solvencia. De modo que en este tráfico comercial superior la buena voluntad involucrada se destina también aquí a un uso secundario. Las economías comerciales que de este modo se hacen factibles mediante una reduplicación de usos y se logra que redunden en beneficio de los grandes hombres de negocios son de gran magnitud; pero apenas es necesario detenerse aquí en las magníficas adiciones que de esta manera se hacen a las fuerzas capitalizables de la comunidad de negocios.
El carácter esquivo y flexuoso de los elementos de la riqueza ocupaba, así como la ausencia de
MODERN BUSINESS CAPITAL 165 un tipo de ganancias ordinario determinable en esta línea de negocios, ha llevado a los economistas a hablar de este tráfico de capital vendible como un negocio "especulativo".* La mera compra y venta de acciones por parte de agentes externos en busca de un alza o una baja es, por supuesto, un negocio especulativo; es una forma típica de negocio especulativo.