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nydus/The Theory of Business EnterprisePublic
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aquellas comunidades que tenemos la costumbre de llamar «atrasadas industrialmente»,

A la inversa, en lo que respecta a los hombres dedicados a las ocupaciones pecuniarias, los hombres de negocios. Su exención de pensar en los hechos y procesos mecánicos es asimismo solo relativa.

Aun aquellos hombres de negocios cuyo negocio se encuentra en un grado peculiar alejado del manejo de herramientas o mercancías, y de la supervisión de procesos mecánicos, como, por ejemplo, banqueros, abogados, comisionistas y similares, tienen aún, en el mejor de los casos, que tomar cierta conciencia del aparato mecánico de la vida cotidiana; se ven al menos obligados a pensar en ello

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de lo que puede llamarse la mecánica del consumo. Mientras que aquellos hombres de negocios cuyo negocio se ocupa más directamente de la industria comúnmente tienen algún conocimiento y reflexionan en cierta medida sobre los procesos de la industria; hasta cierto punto apreciable, habitualmente piensan en términos mecánicos.

Sus meditaciones pueden discurrir habitualmente hacia conclusiones pecuniarias, y la prueba a la que se somete la fuerza y la validez de su razonamiento puede ser habitualmente el resultado pecuniario; el principio y el fin de su pensamiento más serio son de índole pecuniaria, pero siempre abarca algunos rasgos generales del proceso mecánico en el camino. Su exención del pensamiento mecánico, del pensamiento en términos de causa y efecto, está, por lo tanto, materialmente matizada.

Pero después de hacer todas las salvedades, sigue siendo evidente el hecho de que la vida cotidiana de aquellas clases dedicadas a los negocios difiere sustancialmente, en el aspecto mencionado, de la vida de las clases dedicadas a la industria propiamente dicha. Existe una diferencia

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