la deseabilidad de los efectos, los resultados últimos o las consecuencias escatológicas.
De los dos postulados de la ciencia moderna temprana, —la equivalencia cuantitativa y la equivalencia cualitativa de la causa y el efecto—, el primero ha llegado a significar prácticamente la articulación equilibrada
CIVILIZATION AND THE MACHINE PROCESS 371
ción del proceso de cambio acumulativo; habiendo fracasado el intento de los positivistas de erigir este canon de equivalencia cuantitativa en el canon exclusivo de la verdad científica, y de reducir así la teoría científica a un sistema de contabilidad.
La última tesis, de que causas iguales producen efectos iguales, o de que el efecto es, en cierto sentido, del mismo carácter que la causa, ha entrado en decadencia por considerarse válida únicamente en términos tan tenuemente generales que carece de fuerza particular. Los científicos aprenden cada vez más consistentemente a pensar en los términos opacos e impersonales de tensiones, estructuras mecánicas, desplazamiento y afines; términos que son convertibles en los planos de trabajo y las especificaciones del ingeniero mecánico.