Pero en la medida en que dicha compra y venta sea llevada a cabo por los administradores de las corporaciones cuyos títulos son objeto del tráfico, y especialmente cuando los títulos se compran y venden con miras al control de las corporaciones en cuestión y a su gestión con fines privados y tácticos, calificar el negocio de "especulativo" resulta inadecuado y fuera de lugar. Esta esfera superior de las finanzas corporativas tiene poco o nada más de carácter especulativo que el que corresponde a la gestión comercial ordinaria de cualquier empresa industrial. En toda empresa comercial que se relacione con el mercado y dependa de la vendibilidad de su producción existe una mayor o menor incertidumbre en cuanto al resultado.* En este sentido, todo negocio industrial, así como el negocio comercial, tiene algo de carácter especulativo. Pero poco aporta a tal efecto meter en el mismo saco a las empresas industriales y
1 Cf. Emery, "Puts and Calls in the Theory of Distribution," Proceedings of the twelfth annual meeting of the American Economic Association; y la "Discusión" que sigue a la ponencia del Sr. Emery.
■ WcU aliowii in Hr. Emeiy'a pftper cited ftbon.
corporation financiering together as " speculative business " and deal with them as if this were their most salient and consequential bearing. What speculative risk there is in these lines of business is incidental, and it neither affords the incentive to engaging in these pursuits nor does it bound the scope of their bearing upon economic affairs. The speculative risk involved is no greater, relatively to the magnitude of the interests involved, in this larger traffic that deals in vendible capital than it ia in the ordinary lines of business traffic that deal in vendible products.