es posterior a la causa, así como el producto del artesano es posterior y consecuente a la puesta en marcha de su eficiencia productiva. Es una relación de antes y después, en la cual el proceso cobra atención por abarcar y dar cuenta del intervalo de tiempo que, por analogía con el esfuerzo artesanal, se requiere para el funcionamiento de la causa eficiente.^
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CIVILIZACIÓN Y EL PROCESO DE LA MÁQUINA 367
Pero a medida que pasa el tiempo y la habituación a las exigencias de la tecnología de las máquinas gana en alcance y consistencia, la concepción cuasipersonal y artesanal de la causalidad decae —primero y de manera más notable en aquellas ciencias materiales e inorgánicas que guardan la relación más estrecha con la tecnología mecánica, pero actualmente también en las ciencias orgánicas, e incluso en las ciencias morales.
La tecnología de las máquinas es un proceso mecánico o material, y requiere que la atención se centre en este proceso y en las exigencias del mismo. En un proceso así, ningún factor destaca inequívocamente como la causa eficiente en el caso, cuyo carácter personal