consistently remain at the standpoint of the eighteenth century. The contention need neither be defended nor refuted here, since it does not seriously touch the facts of modern business. Within the range of business transactions this ulterior end does not necessarily come into view, at least not as a motive that guides the transactions from day to day. The matter is not so conceived in business transactions, it does not so appear on the face of the negotiable instruments, it is not in this manner that the money unit enters into the ruling habits of thought of business men.
a una variación por parte de los metales monetarios como a una variación por parte de los artículos cuyos precios fluctúan. En la medida en que la distinción así hecha entre las variaciones en uno u otro miembro de una relación de valor tiene un sentido —el cual no siempre es claro que lo tenga—, no afecta al argumento.
Es un hecho de común notoriedad, que además ha contado con el beneficio de reiteradas pruebas estadísticas, que, medido, por ejemplo, en términos de medios de subsistencia o de trabajo, el valor del dinero ha variado incesantemente a lo largo de la historia.
Pero en la rutina de los negocios a lo largo del siglo diecinueve, la estabilidad supuesta de la unidad monetaria ha servido como un principio axiomático, a pesar de los hechos que de vez en cuando han demostrado la falsedad de esa suposición.
El tema dominante en los negocios es la cuestión de la ganancia y la pérdida.
La ganancia y la pérdida es una cuestión
' Still, latterly, in the traffic of some of the more wido-awiko buHiDesB men, account ta practically takea of tbe variations of the unit of value. What may be the future effects of habitual and iiiuontinent variations of