# CÓMO ADDICKS SE APODERÓ DE BOSTON GAS
Por la época en que Addicks se «dejó caer» por Boston, dicha ciudad contaba entre sus posesiones más preciadas con varias compañías de gas sumamente ricas, y eran propiedad de su «gente distinguida». Hacer negocios con la «gente distinguida» de Boston no es tarea fácil, y hasta la llegada de Addicks, hacer negocios con su «gente distinguida» sin hacerlo a través de otros miembros de su «gente distinguida» que pudieran dar absoluta fe de ti era algo nunca visto.
La manera en que el excomerciante de harina de Filadelfia se las ingenió para sortear las barreras y adentrarse en el corazón de nuestra ciudadela de sangre azul ofrece el ejemplo más inigualable de audacia que conozco.
En muchos aspectos, Boston no se parece a otras grandes ciudades estadounidenses. Algunas de sus instituciones, debido a su antigüedad o a sus asociaciones, han adquirido una auténtica sacralidad.
- El linaje es importante.
El habitante medio pasa gran parte de su tiempo observando al nieto del padre de su vecino, para ver si los rasgos del viejo se manifiestan en él. Los fracasos del muchacho se le echarán en cara a su propia descendencia cincuenta años después.
Es una ciudad de largas memorias y de tradiciones.
En la Boston de 1887, al igual que hoy, consistía en gran medida en sus tradiciones, sus cristales azules y su Somerset Club.