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nydus/Frenzied Finance, Volume I: The Crime of AmalgamatedPublic
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Capítulo XII. Los Corredores de Bolsa No Son Todos Malos

beneficio de algo más de 350.000 dólares. Por extrañó que parezca, estaba mano a mano. He hecho balance con Sugar, y no recibe más de mi dinero.

"Soy uno de los pocos bostonianos que se conforman con vivir sabiendo que Wall Street es un centro metropolitano demasiado grande, brillante y vivo para que los muchachos de provincia anden trasteando con él, y pueden decir que estoy tan contento de recuperar mi cebo que jamás, jamás volveré a alejarme de casa. Hay una moraleja que Wall Street y State Street pueden extraer de los últimos días en Sugar. Es esta: hoy en día no es necesario, como tampoco lo era en los viejos tiempos, urdir operaciones con historias falsas o patrañas. Al hacer lo que hice en Sugar, no dependí de patrañas ni de historias. Me limité a seguir la vieja advertencia de Charley Osborne: 'Si quieres alzar las acciones, cómpralas. Si quieres bajarlas, véndelas'. Las compré y las vendí. ¡Estos son los hechos sobre Sugar en la medida en que mis movimientos los han afectado!"

Durante años después, incluso hasta el día de hoy, esta historieta apareció en la prensa de distintas partes del mundo, y cada vez que la leo me río para mis adentros, pues veo a un tipo alto y varonil, presidente de un banco ahora y que no le pide favores a nadie, ya que puede comprar 2000 acciones de Sugar en cualquier momento y extender su cheque para pagarlas contra una cuenta bancaria ganada honradamente desde el día en que su esposa escribió aquella carta.

Y veo a una madre agradecida enseñando a tres jóvenes a decir una cierta oración, y entonces olvido los sermones lacerantes de los críticos contra los especuladores bursátiles. No me duele cuando mis propios hijos preguntan: «¿Por qué dicen cosas tan terribles sobre el operador de bolsa?». Yo respondo: «Ah, no lo dicen con mala intención; no conocen al jugador de bolsa sobre el que escriben».

una de las sombras del sistema

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