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nydus/Frenzied Finance, Volume I: The Crime of AmalgamatedPublic
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CAPÍTULO XVII. UNA CONFERENCIA MEMORABLE

ganado cien millones de dólares, cuando el carpintero experto que comenzó en el nacimiento de Cristo a caminar por el mundo hasta que, gracias a sus honrados labores, acumuló 1.000.000 de dólares apartando cada día todo el salario que le correspondía, un dólar, tenía al cabo de 1.900 años apenas un poco más de la mitad de esa suma?».

Al fin doblé la esquina de la calle 57, y cuando miré hacia el pasillo acogedor del señor Rogers y estreché su mano extendida y oí su «¡Lawson, me alegro de verte!», habría jurado que habían pasado horas y horas desde que dejé la pequeña mesa en el rincón de Delmonico's.

La impresión principal que recuerdo de mi experiencia aquella noche es de gratitud por la bondad inesperada de Henry H. Rogers, y de admiración por su hombría, capacidad y firmeza.

Cuando este recuerdo acude a mi mente, lamento «Frenzied Finance» y todas las consecuencias que conlleva para él y sus allegados.

Cuando el pueblo estadounidense se levante, como sin duda lo hará, para exigir restitución, y se disponga a barrer, con un poderoso golpe de indignación, de vuelta al regazo de los despojados los miles de millones que les han sido robados, y la «Standard Oil» y el «Sistema» se quiebren y caigan como árboles ante el vendaval, dudo, aun cuando Henry H. Rogers se vea cara a cara con la ruina, que sienta ni la mitad del dolor que yo sentiré, pues sé que la imagen de aquella noche memorable regresará sin falta a mí con toda la viveza de la realidad.

Pero al rememorar aquello, choca con esta otra imagen una de carácter infernal, que el mismo Henry H. Rogers pintó con el pincel de la Amalgamated, y una procesión de presidiarios y suicidas desfila lentamente hacia mí saliendo del lienzo.

Entonces comprendo que mi pluma no es más que el instrumento de una retribución justa y que no se debe permitir que ningún sentimiento personal, por muy tierno que sea, interfiera.

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