que el pueblo comprenda debidamente los males que se le han hecho y cómo se le han hecho, a fin de que pueda hacer lo necesario para deshacerlos y evitar que se repitan en el futuro, y, además, aquellos hechos que es justo que yo utilice. Repito lo que le dije entonces: no tengo absolutamente ningún sentimiento hacia usted que no sea un intenso deseo de hacerle estricta justicia.
Traté con usted en todo el asunto de la administración judicial de la Bay State en relación con el Sr. Braman y creí tener todos los motivos para creer que sus compras de gas de la Bay State eran para su cuenta conjunta; pero ahora que me asegura que no fue así, me apresuro a hacer que tales garantías persigan a mi versión original con la esperanza de que logren alcanzarla pronto.
Mi información de que el señor Buchanan le había demandado me llegó de un modo que no dejaba duda alguna en mi mente sobre su veracidad —ninguna duda hasta que recibí su carta.
Hace algún tiempo, unos abogados de reputación me enviaron documentos sobre una demanda de Buchanan contra Braman y, según entendí, usted mismo, en la línea expuesta en mi artículo, con la petición de que permitiera tomar mi declaración, para que Buchanan pudiera llegar a los hechos en su intento por recuperar el dinero reclamado.
Sus garantías en contrario respecto a este asunto también me apresuro a ponerlas en el camino que usted señala, y me encargaré de que ambas declaraciones sean suprimidas de mi libro.
Se equivoca usted al pensar que no deseaba verle cuando estuvo en Boston. No supe de sus deseos en ninguna de las dos ocasiones hasta que ya era demasiado tarde para verle. Sin duda me habría sentado a charlar con usted de haber sido posible.