embolsó una respetable ganancia estimada de 250.000 dólares o más en el espacio de dos horas. Cuando le preguntaron si la fortaleza de las acciones de Azucarera significaba una tregua en la guerra del azúcar, el señor Lawson sonrió y dijo: > "Nunca ha habido ninguna guerra del
La gente conservadora de la calle está dispuesta a considerar todo el movimiento como una maniobra astuta.
[Del Boston Herald, 16 de marzo de 1899]
El Sr. Thomas W. Lawson fue el propulsor de la operación, y sus órdenes de 20.000 acciones a primera hora del día estimularon otras compras, las cuales propiciaron la asombrosa subida.
Qué información tenía el Sr. Lawson para operar es asunto suyo, si es que tenía alguna información, y en lo que respecta al desenlace, daba igual que la tuviera o no.
El mercado se encontraba en condiciones de responder a órdenes de estas dimensiones, y respondió.
[Del New York Journal, 17 de marzo de 1899]
Los frenéticos corredores luchaban como locos alrededor del puesto del azúcar. La más salvaje agitación prevaleció durante todo el día. El resto del parqué estaba prácticamente abandonado, y los corredores se agolpaban, empujaban, daban codazos y gritaban desaforadamente en su empeño por ejecutar las órdenes. No hubo previo aviso. El repentino salto de la acción estuvo a punto de sembrar el pánico entre los corredores. Los hombres se volvieron feroces