Fue allí también donde entabló conocimiento con Herbert Gray, quien posteriormente dirigió una casa de juego en Boston y quien recientemente sirvió como uno de los capitanes de Lawson y administró su cuadra de caballos de trote. Ben Palmer, un personaje muy conocido en State Street, que es una de las ruedas dentadas principales de la maquinaria de Lawson, conoció a Lawson por primera vez durante este período de su carrera.
Conozco a los hermanos Waldron, de Providence, que se cuentan entre los residentes más antiguos de Rhode Island y que, junto con el actual senador de los Estados Unidos Nelson A. Aldrich, fundaron la gran empresa mayorista de ultramarinos Waldron, Wightman & Co.
No se graduaron en una casa de apuestas de Broadway.
Conocí al hermano al que se conocía cariñosamente en todo Rhode Island como «el honrado Bill», y era un tipo magnífico a la antigua usanza. Hice negocios con él por entonces, y recuerdo con agrado cualquier relación que haya tenido con él.
Por entonces regentaba una granja en las afueras de Providence y, de manera honrada y tradicional, abastecía a esa ciudad de productos agrícolas y aves de corral y, hasta donde yo sé, contaba con el respeto y la confianza de todos los que lo conocían.
Nunca supe que hubiera sido jugador, ni tenía forma de saberlo, ya que tales asuntos eran entonces un mundo desconocido para mí.
Jamás había oído hablar del 818 de Broadway hasta que lo leí el otro día en el cuento de Donohoe, por curioso que pueda parecer para un hombre de mi experiencia. Mi conocimiento del juego siempre se ha limitado a esa clase que entra en la categoría de la especulación bursátil. No conocía a mi actual amigo, John J. Roche, de Nueva York, en la época mencionada. Jamás había oído hablar de Herbert Gray, de Boston, hasta