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nydus/The Murder of Roger AckroydPublic
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VII. Aprendo la profesión de mi vecino

que el fuego estaba casi apago y anoche hubo una brusca bajada de temperatura, esa no puede ser la razón), o porque dejó entrar a alguien por ahí. Y si dejó entrar a alguien por ahí, tuvo que ser alguien muy conocido por él, ya que anteriormente se había mostrado inquieto respecto al tema de esa misma ventana”.

—Suena muy sencillo —dije.

—Todo es sencillo, si se ordenan los hechos metódicamente. Ahora nos concierne la personalidad de la persona que estuvo con él a las nueve y media de anoche. Todo apunta a que ese fue el individuo admitido por la ventana, y aunque el señor Ackroyd fue visto con vida más tarde por la señorita Flora, no podemos acercarnos a una solución del misterio hasta que sepamos quién fue ese visitante. Es posible que la ventana haya quedado abierta tras su marcha y así haya brindado la entrada al asesino, o que la misma persona haya regresado por segunda vez. ¡Ah! aquí está el coronel que regresa.

El coronel Melrose entró con aire animado.

—Por fin han localizado esa llamada telefónica —dijo—. No procedía de aquí. Se la comuniqué al doctor Sheppard a las 10:15 de anoche desde una cabina pública en la estación de King's Abbot. Y a las 10:23 sale el correo nocturno con destino a Liverpool.

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