—¿Y dijo Parker la verdad?
—Más bien diría que sí —dijo Poirot, pensativo.
Unos minutos más tarde nos encontramos desandando el camino hacia el pueblo.
—¿Cuál era el sentido de esa pregunta sobre las gafas? —pregunté con curiosidad.
Poirot se encogió de hombros. —Hay que decir algo —comentó—. Esa pregunta en particular servía tan bien como cualquier otra.
Lo miré fijamente.
—Sea como fuere, amigo mío —dijo con seriedad—, ahora sé algo que quería saber. Dejémoslo así.